Pasos de una lipoescultura

•Antes de realizarse una lipoescultura primero se evalúan las áreas que se van a tratar con el/la paciente.

• Después se debe realizar un proceso preoperatorio que incluirá una buena historia clínica, una analítica, un electro etc. para ver los factores de riesgo particulares. De esta forma se conoce si el paciente está, por ejemplo, ‘justito’ de glóbulos rojos y si se le puede fortalecer para prevenir una anemia o si es necesario administrarle clexane (heparina) para evitar una tromboembolia pulmonar”.

• Más tarde se aplica la anestesia. La anestesia depende de la extensión del procedimiento y de las zonas.
Puede ser local pura para pequeñas áreas (por ejemplo, la cara interna de las rodillas); local con sedación intravenosa cuando se aplica en zonas no muy amplias de la superficie corporal (así no se sobrepasa la cantidad de anestesia local permitida por peso y superficie), anestesia general o anestesia epidural. Cuando hay varias áreas en las que intervenir los especialistas se decantan más por la anestesia general o epidural.

• Se infiltra la zona con suero fisiológico muy frío y adrenalina para lograr un efecto vasoconstrictor y facilitar la extracción de la grasa.

• Con unas cánulas muy finas, especialmente diseñadas, se extrae el exceso de grasa. Para introducirlas se procura hacer una especie de mallado o red interna de túneles de extracción, que favorece la posterior retracción cutánea.

• La grasa se aspira primero del plano profundo y después del nivel superficial. “En ocasiones se extraen hasta 4 y 5 litros.

• Normalmente no es necesario pero en ocasiones la técnica de lipoescultura también incluye el relleno de la grasa del propio paciente una vez decantada, en zonas de depresión, así como la relajación de los tejidos adyacentes a las áreas de aspiración, para la redistribución y el tensado de la piel. Por esto se la conoce también como lipoescultura.

• Algunos pacientes luego de la lipoescultura han de pasar una noche en el centro y otros pueden irse a casa el mismo día, según la evolución de cada paciente.

• Para el postoperatorio se necesita presoterapia (colocación de una faja especial para ayudar a remodelar las áreas sobre las que se ha actuado) y analgésicos para el dolor. Algunos doctores prescriben también antibióticos de forma profiláctica (para no dar lugar a posibles infecciones). No es necesaria una baja prolongada. Dependiendo del trabajo del paciente, a los dos o tres días la persona operada ya podrá reincorporarse y hacer vida normal, a pesar de los grandes hematomas que quedan tras la intervención y que suelen prolongarse durante un mes más o menos.

• El resultado depende de cómo se haya realizado la extracción pero también de la capacidad de retracción de piel del paciente. Cuanto más firme y más contráctil sea la piel mejor será el resultado.

• La reducción puede ser permanente, siempre y cuando el paciente mantenga una dieta adecuada y practique ejercicio regularmente. Si la lipoescultura está bien hecha y la piel se retrae adecuadamente, el paciente no ha de repetir tratamiento, salvo que necesite quitar grasa de otras áreas del cuerpo.